La Unidad de Género de la COPREDEH realizó el taller “Sistema de Apoyo Fuente Vital para la Seguridad de las Mujeres”

En el marco del Día Internacional de la Eliminación de la Violencia Contra la Mujer, el cual se conmemora el 25 de noviembre de cada año, la Comisión Presidencial Coordinadora de la Política del Ejecutivo en Materia de Derechos Humanos -COPREDEH-, a través de su Unidad de Género realizó el taller denominado “Sistema de Apoyo Fuente Vital para la Seguridad de las Mujeres”.

Dicho taller fue dirigido al personal de la institución y estuvo a cargo de la Licda. Ana Isabel Ortiz.

Ya que bajo el mandato la COPREDEH se encuentra el promover, velar por el respeto, la vigencia, y el cumplimiento de los derechos humanos, establecidos en la legislación Nacional y los Convenios Internacionales, a los cuales el Estado se ha adherido.

La COPREDEH a través de la Unidad de Género, para conmemorar el 25 de noviembre Día Internacional de la Eliminación de la Violencia contra la mujer, invita a que reflexionemos y dialoguemos, con el objetivo de crear conciencia que con nuestras acciones contribuimos a producir relaciones más violentas o más pacíficas, debemos de recordar que la violencia no es natural y es un delito que obstaculiza el desarrollo de las mujeres y niñas.

Antecedentes del Día 25 de Noviembre

En el mundo de hoy la violencia crece y se expande a todos los campos, generando un clima de miedo, incertidumbre y asfixia.

El 25 de noviembre Día de la no violencia contra la mujer surgió por el asesinato brutalmente de las tres hermanas Mirabal: Pa­tricia, Minerva y María Teresa. En 1981, se celebró en Bogotá, Colombia, el Primer Encuentro Feminista Latinoamericano del Caribe, donde se decidió marcar el 25 de noviembre como el Día Internacional de la No Violencia contra las Mujeres en memoria de las hermanas.

En 1999 la reivindicación fue asumida por la Asamblea General de las Naciones Unidas y se aprobó la Declaración sobre la Eliminación de la Violencia contra la Mujer en la que definió el término Violencia contra la Mujer.

 

¿Qué es violencia contra la mujer?

La violencia contra la mujer es definida como toda acción u omisión basada en la pertenencia al sexo femenino que tenga como resultado el daño inmediato posterior el sufrimiento físico, sexual, económico o psicológico para la mujer, así como las amena­zas de tales actos, la coacción o la privación injusta de la libertad, tanto si se produce en el ámbito público como en el ámbito privado.

La violencia contra la mujer es una violación de los derechos humanos, arraigada en las relaciones de poder históricamente desiguales entre los hombres y las mujeres y la discriminación sistemática contra la mujer que está difundida tanto en la esfera pública como en la privada.

El contexto general de la violencia contra la mujer se da por las disparidades de poder manifestadas en el patriarcado, las normas y prácticas socioculturales que perpetúan la discriminación por motivos de género y las desigualdades económicas. Su alcance y su prevalencia reflejan el grado y la persistencia de la discriminación por motivos de género a que se enfrentan las mujeres, que frecuentemente resulta agravada por otros sistemas de dominación. Por consiguiente, la violencia contra la mujer debe abordarse en el contexto de los esfuerzos por poner fin a todas las formas de discriminación, promover la igualdad de género y el empoderamiento de las mujeres y crear un mundo en el que todas las mujeres gocen de todos sus derechos humanos.

Efectos de la violencia en la vida de las mujeres

El efecto de la violencia es el daño puede ser inmediato o posterior, con el fin de causar dolor y sufrimiento físico, sexual, eco­nómico o psicológico, así como las amenazas de tales actos, la coacción o la privación injusta de la libertad que menoscaba su integridad.

Además, de serios daños físicos, la violencia contra la mujer causa en las víctimas trastornos emocionales que serán más profundos tales como la baja autoestima, sentido de culpabilidad, sentimiento de subordinación, desmotivación, depresión profunda, temor, dependencia, miedo y estrés que repercute en la salud de las mujeres y niñas.

 

¿Qué hacemos para combatir la violencia?

Los Estados deben adoptar medidas urgentes y concretas para garantizar la igualdad entre el hombre y la mujer y proteger los derechos humanos de la mujer.

Los Estados deberían asignar recursos y financiación suficientes a los programas destinados a tratar de resolver y reparar los casos de violencia contra la mujer.

Fortalecer la base de conocimientos sobre todas las formas de violencia contra la mujer para documentar la formulación de políticas y estrategias.

Además, el apoyo mutuo entre nosotras y la solidaridad para vigilar, garantizar y proteger nuestros derechos.

Empoderarnos en nuestras autonomías que coadyuve a valorarnos y aceptarnos tal como somos.

“UNIMOS NUESTRAS FUERZAS CON EL FIN DE PREVENIR LA VIOLENCIA”